ANTICAPITALISMO» FINANCIADO POR EL CAPITALISMO

El artículo de M. Chossudovsky, «Financiando la disidencia: Quien paga, manda»,
si bien dice lo conocido es interesante porque ofrece una visión de conjunto de esa
«radicalidad» socialdemócrata permanentemente subsidiada por el capitalismo. Otro
defecto del trabajo citado es que apenas trata de la financiación de todo eso mundo del
«anticapitalismo» de pega por los Estados, lo que fue bien visible en el movimiento
«antiglobalización», poco más que una explosión de amor por el Estado, esto es, por el
ejército, la policía, el aparato policial, la universidad, las cárceles, los Ministerios, el
capitalismo de Estado y demás integrantes de aquél. En ese sentido, el libro de Carlos
Taibo, «Movimientos antiglobalización, ¿qué son?, ¿qué quieren?, ¿que hacen?»,
dedicado a loar la linea socialdemócrata, esto es, pro-capitalistas de aquéllos, olvida
contestar a una pregunta más, ¿quién los financia?. Ahí esta el PCE-IU que acaba de
recibir 1,8 millones de euros de un gran banco para financiar su campaña a las generales
del 20-N-2011, además de buscar dominar (por tanto, destruir) el 15-M, todo lo cual no le
impide llamarse «anticapitalista». El dinero invertido por los grandes consorcios
empresariales y financieros se manifiesta siempre en la promoción de la misma linea,
contenidos y modos de acción: activismo sin cerebro, adoración por el Estado,
«anticapitalismo» ultracapitalista, entusiasmo por el régimen parlamentario, satanización
de la idea de revolución, feminismo (nadie más financiado hoy que él), ecologismo de
Estado y algunas cositas más de similar jaez. Contra ellas hay que luchar con
argumentos si se desea constituir un anticapitalismo sin comillas.

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