EMIGRACIÓN: La ciudad expolia al campo

La ciudad vive parasitariamente del campo, siempre lo ha hecho y hoy las cosas muy poco han variado en lo sustancial. Le sustrae alimentos, materias primas, agua y energía. Lo consigue por medio de dos mecanismos, el fiscal y el mercantil. Por el primero el campo ha de enviar a la ciudad sus productos para lograr los recursos monetarios con lo que satisfacer los tributos que cobra a punta de bayoneta el ente estatal. Por el segundo el capital se lucra a costa de la gleba en el marco de la dominación urbana-estatal que ejerce la ciudad sobre los territorios rurales, por variados mecanismos que no podemos exponer aquí por falta de espacio.

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